Estados Unidos ha dejado de ser considerado una democracia liberal en 2026, según el V-Dem Institute. Aunque mantiene elecciones, el informe advierte que el país atraviesa su mayor retroceso democrático desde 1789, perdiendo estándares clave como la separación de poderes, la protección de derechos civiles y los controles efectivos al Ejecutivo.
Este cambio implica una reclasificación: EE. UU. pasa a ser una “democracia electoral”, en un contexto global donde el deterioro democrático se ha vuelto estructural. De acuerdo con V-Dem, en 2025 hubo más autocracias (92) que democracias (87) y solo el 7% de la población mundial vive en democracias plenas, lo que refleja una tendencia sostenida de retroceso institucional a nivel global.
El informe identifica como factores centrales la concentración de poder en el Ejecutivo durante el mandato de Donald Trump, junto con el debilitamiento del Congreso, tensiones con el poder judicial y restricciones a la libertad de expresión. Los expertos advierten que este proceso de “autocratización” en EE. UU. ha sido más rápido que en otros casos recientes, consolidando un deterioro acelerado de sus instituciones democráticas.